Saber cómo limpiar una tienda de campaña es una de esas tareas que muchos campistas dejan para después, pero que marcan una gran diferencia a largo plazo. Una carpa limpia no solo es más agradable de usar, sino que también dura más y protege mejor frente al clima.
El barro, la arena, la humedad y los restos de comida pueden dañar los tejidos si no se eliminan a tiempo. En esta guía aprenderás cómo limpiar una tienda de campaña paso a paso, qué productos usar, qué errores evitar y cómo guardarla correctamente para que esté lista en tu próxima salida.

Paso 1: Preparar la tienda antes de limpiarla
Antes de mojar o lavar la carpa, conviene dedicar unos minutos a prepararla para facilitar la limpieza y evitar daños innecesarios.
Vacía la carpa y elimina restos sueltos
Empieza sacando todo lo que haya dentro de la tienda. Revisa bien los bolsillos interiores y las esquinas, donde suelen acumularse migas, arena o pequeñas hojas.
Después, sacude la tienda al aire libre. Si hace falta, usa una escoba de cerdas suaves o un cepillo seco para retirar:
- Tierra y polvo
- Arena
- Restos de vegetación
- Insectos
Este paso evita que la suciedad actúe como abrasivo durante el lavado.
Limpia las manchas más difíciles
Antes de lavar toda la tienda, conviene tratar las manchas visibles. El barro seco, la resina de los árboles o los restos de comida pueden necesitar un poco más de atención.
Humedece una esponja suave con agua tibia y jabón neutro. Frota con cuidado solo la zona afectada, sin presionar demasiado. Así evitarás que la mancha se extienda o se incruste más durante el lavado general.
Paso 2: Cómo lavar una tienda de campaña correctamente
La forma más segura de lavar una tienda de campaña es hacerlo a mano, con agua fría o tibia y productos suaves. Este método protege las costuras, la impermeabilización y el tejido.
Llena una bañera o recipiente grande con agua
La mejor opción es usar una bañera, un barreño grande o una piscina infantil. Llénalo con agua fría o ligeramente tibia.
Evita el agua caliente, ya que puede dañar:
- El recubrimiento impermeable
- Las costuras selladas
- Las fibras sintéticas
Introduce la tienda completamente abierta para que el agua llegue a todas las zonas.
Elige el jabón adecuado
Para una limpieza segura, el tipo de jabón es clave. Usa siempre:
- Jabón neutro
- O un limpiador específico para material de camping
No utilices detergentes normales, lejía ni suavizantes. Estos productos eliminan la capa impermeable, aunque aparentemente la dejen más limpia.
Remoja y mueve la tienda con suavidad
Con la tienda sumergida, muévela despacio con las manos. No la retuerzas ni la frotes con fuerza. La idea es que el agua y el jabón aflojen la suciedad poco a poco.
Déjala en remojo entre 15 y 30 minutos. En la mayoría de los casos, este tiempo es suficiente para eliminar olores y restos acumulados sin dañar el material.

Paso 3: Enjuagar y secar la tienda correctamente
Además del lavado, es fundamental eliminar bien el jabón y secar la tienda de forma adecuada para conservar sus propiedades.
Enjuaga la tienda a fondo
Vacía el recipiente y vuelve a llenarlo con agua limpia. Aclara la tienda con calma, asegurándote de eliminar cualquier resto de jabón.
Presta especial atención a:
- Costuras
- Cremalleras
- Refuerzos del suelo
Si queda jabón, la tienda puede perder transpirabilidad y atraer más suciedad en el próximo uso.
Seca la tienda completamente
Nunca metas una tienda de campaña en la secadora. Lo ideal es colgarla al aire libre, en un lugar ventilado y a la sombra.
Evita el sol directo durante muchas horas, ya que los rayos UV deterioran los tejidos. Asegúrate de que esté completamente seca antes de guardarla, incluso en las costuras y esquinas.
Paso 4: Cómo guardar una tienda de campaña limpia
Una tienda limpia pero mal guardada puede desarrollar moho o malos olores. Por eso, el almacenamiento adecuado es clave.
Dobla y empaca la tienda sin apretarla
Evita guardarla siempre doblada de la misma forma. Lo ideal es:
- Doblarla de manera suelta
- Cambiar los pliegues cada vez
- No comprimirla en exceso
Así se reduce el desgaste en las mismas zonas y se alarga la vida del tejido.
Guárdala en un lugar fresco y seco
Elige un espacio sin humedad y con buena ventilación. Un armario interior suele ser mejor opción que un garaje o un sótano.
Si puedes, usa una bolsa de tela transpirable en lugar de la funda original ajustada. Esto ayuda a prevenir la condensación y los malos olores.

¿Se puede lavar una tienda de campaña en la lavadora?
Aunque algunos fabricantes lo permiten, en general no es recomendable lavar una tienda de campaña en la lavadora. El movimiento del tambor y el centrifugado pueden dañar costuras, cremalleras y recubrimientos impermeables.
Si el fabricante lo autoriza, usa un programa muy delicado, agua fría y sin centrifugado. Aun así, el lavado a mano sigue siendo la opción más segura para mantener la tienda en buen estado.
Cómo limpiar una tienda de campaña con moho
El moho aparece casi siempre cuando la tienda se guarda húmeda. Si detectas manchas oscuras u olor fuerte, actúa cuanto antes.
Mezcla agua tibia con vinagre blanco en proporción aproximada 70/30. Aplica la solución con una esponja suave solo en las zonas afectadas. Deja actuar unos minutos, aclara bien y seca completamente.
Evita la lejía. Aunque elimina el moho, daña el tejido y puede dejar manchas permanentes.
Conclusión
Ahora que sabes cómo limpiar una tienda de campaña de forma correcta, puedes alargar su vida útil y disfrutar de un equipo más cómodo y fiable. Una limpieza regular, un secado completo y un buen almacenamiento evitan problemas como el moho, los malos olores o la pérdida de impermeabilidad.
Este tipo de mantenimiento va de la mano con otros cuidados importantes del equipo, como preparar un camper para el invierno, para asegurarte de que todo esté en buen estado cuando llegue la próxima aventura.